Entrevista Carles Ramos,

por Norma Irene García Reyna

Carles Ramos es Arteterapeuta graduado en Art Psychotherapy por el Goldsmiths’ College, University of London. Es el fundador de la primera formación reglada de Arteterapia en el país, llevada a cabo en colaboración, Metàfora con la Universidad de Barcelona. Fue miembro fundador y ex-presidente de la ATe (Asociación Profesional Española de Arteterapeutas), de la que ahora es miembro titular. Tiene un amplio recorrido como arteterapeuta, supervisor y docente. Es director del postgrado y máster en arteterapia de Metáfora, así como de la Escuela de Verano de Arteterapia en Barcelona.

Hace algunos años, tomando un café con Carles durante un descanso de supervisión, me contaba de manera informal sobre su regreso a Barcelona después de haberse formado como arteterapeuta en Londres; del deseo de dar inicio a la primera formación reglada en Arteterapia en el país. Me fascinaban sus experiencias, me hacía conectar con las raíces de nuestra profesión, con el origen de Arteterapia, con nuestra identidad; y pensaba en la importancia de que otras personas también conocieran esta información, este trabajo titánico realizado por un referente y unos de los padres de Arteterapia en España.

He sido discípula de Carles, tanto en el máster como en la formación como supervisora, es un orgullo para mí presentarlo en esta entrevista, en la que con un tono más formal, queda por escrito esta parte de la historia del Arteterapia.

¿Nos podrías contar cómo nace la formación de Arteterapia en Metáfora?

Nace del deseo de trabajar como arteterapeuta en mi país. Había visto el enorme potencial del Arteterapia en Inglaterra y pensé en la posibilidad de hacer lo mismo en casa.

¿Querías ejercer de arteterapeuta y tu función actual es de profesor de Arteterapia?

La verdad, cuando empecé no me imaginé haciendo de profesor, solo quería hacer de terapeuta. Con el tiempo las cosas fueron cambiando, si no ejercía de profesor no podría hacer de arteterapeuta. Por suerte,  me gustó tanto la docencia como la práctica clínica, ahora hago ambas cosas. Soy muy afortunado, trabajo en lo que me gusta.

En el 1999 no estaba establecida ninguna formación, alguien tenía que empezar, así que decidí hacerlo yo. Para ejercer como arteterapeuta en mi país, se tenía que crear antes la profesión y para crearse una profesión había que establecer antes una formación.

¿Dónde y cuándo te formaste en Arteterapia?

En el 92 me trasladé al Reino Unido para estudiar un máster en Arteterapia en el Goldsmith’s College de la Universidad de Londres. Al poco de terminar mis estudios encontré trabajo como arteterapeuta en un centro de salud mental infanto-juvenil de la Seguridad social británica. Al cabo de un tiempo, sin embargo, la humedad empezó a calar profundo y las ganas de ver el cielo azul se hicieron cada vez más intensas, no es fácil ser extranjero todo el tiempo.

¿Y qué pasó entonces?

Como he comentado antes, en esa época Arteterapia no existía todavía en España. Para ejercer de arteterapeuta tenía que crearse antes espacio para la profesión y eso pasaba por establecer una formación reglada y a su vez crear una asociación profesional.

Para prepararme para la vuelta, realicé un máster de investigación en la misma universidad. Buscaba una supervisión especializada para un proyecto específico que consistía en estructurar una formación de postgrado universitario en Arteterapia. Me puse en contacto con la Universidad de Barcelona donde propuse la creación de un Máster. La facultad de Bellas Artes mostró interés en el proyecto. Volví a casa y me puse manos a la obra.

¿La Escuela Metáfora, en qué momento entra dentro de la formación y qué papel ha jugado?

La Universidad como institución no estaba entusiasmada (las instituciones nunca lo están) aunque sí había profesores a los que el proyecto les parecía estimulante. La universidad ofrecía la posibilidad de hacerlo pero no ponía los recursos necesarios (espacios, promoción, coordinación, administración, etc).  Para suplir los recursos que la universidad no podía proveer fundamos Metàfora, centre d’estudis d’artterapia. Un par de años más tarde, en el 1999, en colaboración entre las dos entidades, Metáfora y UB, empezamos con la primera promoción del Máster con 16 alumnas.

¿Cómo fue confeccionado el programa?

El programa se gestó bajo supervisión del Máster de Investigación en Goldsmiths’ que mencioné antes.  Más tarde, al volver a Catalunya, continué en una masía en Tavertet (cerca de Vic). Me llevé todo el material que tenía de Arteterapia: libros, revistas, catálogos, apuntes etc. No había Internet entonces, la información ocupaba bulto, cargué el coche con un montón de cajas y me fui al monte.

¿Por qué el monte?, ¿qué había allí?

En Tavertet vivía Joaquim Català, un arteterapeuta que se formó también en Londres años antes que yo y que se ofreció a acompañarme en la aventura. Aparte de él, había mucho silencio y unas panorámica por lo demás, inspiradoras.

¿Y qué ocurrió en Tavertet?

Pues que pasamos en verano un calor del infierno y en invierno un frío de mil demonios. Joaquim y yo pasábamos el día haciendo y rehaciendo el programa de cada asignatura, en verano a la sombra de un roble y en invierno junto a la chimenea o sumergidos en una especie de jacuzzi tipo sauna romana que se había hecho construir dentro de la casa (hacía incluso más frío que fuera de ella).

Cuéntanos un poco sobre Joaquim

No lo había dicho, sí sí Joaquim Català o Quim como le llamábamos todos, se había formado en Arteterapia en el Golsdsmiths’ College como yo.  Le conocí a su vuelta de Inglaterra en el 91. Quim pasó allá mucho más tiempo que yo (la humedad tardó más en calar pero al final hizo también su efecto en él). Joaquim había trabajado como arteterapeuta en salud mental en Londres durante muchos años y se había retirado a las montañas a Tavertet, un pueblito colgado en lo alto de un acantilado cerca de Vic. Me costó un poco sacarle de su retiro y convencerlo de trabajar un tiempo en Barcelona, imagino que le daba vértigo el ruido de la ciudad. Finalmente accedió a mi insistencia. Estuvo enseñando en el Máster de Arteterapia durante cerca de diez años, luego se retiró finalmente

¿Quién estaba al principio?, ¿solo Joaquim y tú?

No, que va. Éramos cinco. Nosotros dos, José Mª Barragán (profesor de arte), Peter Zelaskowski (terapeuta de grupos) y Gloria Callicó (psicoanalista). Ahora somos dieciséis. Once arteterapeutas y cinco psicólogos clínicos.

¿… y al principio decías?

Al principio, excepto Joaquim y Peter, que no pertenecían a la plantilla de la universidad, los otros tres éramos profesores de la UB:  José Mª primer director del curso de la facultad de Bellas Artes; Gloria Callicó profesora asociada de la facultad de Psicología y yo mismo profesor asociado de Bellas Artes.

O sea éramos cinco, aunque bueno, hay que decir que aparte nosotros invitamos a un buen surtido de arteterapeutas de prestigio internacional como Joan Woodis de Goldsmiths’, John Henzell y Margaret Hills del Queen’s College de Edimburgo,  David Macallan y Chris Wood de Sheffield, Tim Wright y Val Huet presidentes de la asociación británica y muchos más, como Else Munch de Copenhague, Piero Quatrini de Bolonia, Daphna Moryia de Israel, Beth Stone de Sidney, etc. En fin, como ves muy internacional.

¿Y qué hacíais exactamente?

Joaquim y yo hacíamos de todo un poco, era un constante cambio de sombrero. Tan pronto llevábamos un grupo experiencial como hacíamos una tutoría, una clase de teoría de Arteterapia o una supervisión o escribíamos un folleto o pasábamos la escoba. Era muy cansado pero también muy emocionante, los dos éramos muy conscientes que aparte dar clases estábamos abriendo camino en un área inexplorada en el país.

Luego estaba José Mª Barragán que daba clases de arte, Gloria Callicó que enseñaba psicoterapia analítica y hacia supervisión y Peter Zelaskowski que conducía el Grupo Grande y también daba clases de teoría de grupos.

¿Había más cursos de Arteterapia en España?

Al empezar no, solo nosotros. Al cabo de un año apareció un curso en Madrid y más tarde con el tiempo fueron apareciendo otros aquí y allá. Todos ellos con características distintas.

Al empezar hablaste de la necesidad de crear una asociación profesional. ¿A qué te referías?

Para que exista una profesión tiene que haber dos cosas, una formación y una institución que reúna a los profesionales que ejercen dicha profesión.  Más tarde llega el reconocimiento social y más tarde el oficial. En el 99 iniciamos la formación y en el 2003, Joaquim y yo junto con las alumnas de las dos primeras promociones del máster fundamos la Ate (Asociación Profesional Española de Arteterapeutas), la primera asociación española de arteterapeutas que hubo. Sobre el reconocimiento social cada día que pasa crece un poco, al principio nadie sabía, ahora parece que es cosa normal. Para el reconocimiento oficial en España todavía nos queda por hacer.

Han pasado 17 años desde entonces, ¿Qué modelo de Arteterapia se enseña en  Metáfora actualmente?

En un principio el modelo de Arteterapia que seguíamos así como la metodología, organización curricular, profesorado, etc. era calcado al modelo británico de donde provenía. Poco a poco el modelo teórico -aunque no la metodología- fue evolucionando, adaptándose a nuestro contexto social, distinto del anglosajón. Muchas de nuestras alumnas provienen de otras partes de España o de países latinoamericanos lo cual también contribuyó a dar un cariz distinto a nuestro curso del de otros países.

¿Cuáles son las diferencias con otros enfoques?

Actualmente se utiliza la palabra Arteterapia para designar cualquier cosa que se suene a arte o a terapia, aunque no se parezca a ninguna de las dos. Ahí encuentras de todo, desde rellenar mandalas a sesiones de pseudopsicoarte, de hacer manualidades con objetivos ocupacionales a proyectos artísticos con población marginal, de todo. Para mí el Arteterapia es una forma de psicoterapia en la que se utiliza el arte como facilitador de la función terapéutica.

Nuestro enfoque teórico se fundamenta en varias fuentes: teoría del arte contemporáneo, teoría de Arteterapia, psicoanálisis relacional, teoría del apego, teoría de grupos y mentalización. Eso es en el enfoque teórico, en el práctico seguimos las mismas premisas que otras psicoterapias de orientación psicodinámica.

¿Cuánto dura la formación?

La formación completa, al igual aquí que en otros países, tiene una duración de tres años a tiempo partido que se estructuran alrededor de tres ejes: trabajo experiencial, teórico y clínico. Nosotros dividimos la formación en un postgrado de un año de duración y dos de máster, ambos a tiempo parcial.

¿Cuál es la carga académica de las prácticas clínicas en la formación?

Las prácticas son el centro de la formación, se aprende a nadar nadando. Sin embargo durante el primer año, el del postgrado, es peligroso cruzar grandes canales o pretender el salvamento marítimo, mejor no ahogarse ni ahogar a nadie.

Durante los dos últimos años de la formación, en el Máster, el papel que juegan las prácticas es fundamental, como digo, son el centro mismo de la formación. El objetivo principal del Máster es preparar al alumno para ejercer como arteterapeuta. Sin las prácticas eso no sería posible.

¿Cuántas horas de prácticas se requieren?

En nuestro Máster se hacen 600 horas de prácticas en dos años a las que se suman 126 horas de supervisión y aproximadamente entre 70 y 80 horas de terapia didáctica (eso es la terapia que hace el alumno durante su formación). Seguimos las recomendaciones de asociaciones profesionales de dentro y fuera del país.

¿Cuántos usuarios se benefician de estas prácticas?

Tratamos a una media de 120 pacientes por año en centros asistenciales públicos y privados.

¿Dónde se realizan las prácticas?

En toda clase de centros, públicos en su mayoría, también privados: hospitales, clínicas, centros de salud mental, residencias, prisiones, escuelas, casas de acogida, etc.

Otra gran parte de la carga curricular recae en la supervisión.

Las prácticas supervisadas son obligatorias, de lo contrario sería una falta de responsabilidad. La supervisión es el lugar donde se hace significativo lo que se aprende en otros espacios del curso. En Arteterapia, como en otras formas de psicoterapia dinámica, no se entiende la práctica sin la supervisión.

¿Quién realiza la supervisión?

Actualmente las arteterapeutas del equipo,  ¿quién mejor si no?. Todas ellas cursaron una formación adicional como supervisoras que las acredita como tal y poseen también una práctica clínica consolidada desde hace años. Cuando empezamos no había arteterapeutas y la supervisión la llevaban a cabo psicoanalistas

¿Qué porcentaje del equipo docente del máster son arteterapeutas?

Probablemente sea un carácter distintivo de la formación en Arteterapia de Metáfora. En la actualidad son once arteterapeutas de un total de dieciséis profesores, el resto del equipo docente está formado por un psicoanalista, dos psicoterapeutas, un grupo analista, una especialista en psicopatología y otro en psicología evolutiva.

Otros modelos ofrecen talleres de Arteterapia o de arte, en Metáfora participan en grupos experienciales ¿en qué consiste esta actividad? ¿Qué diferencia hay entre los talleres de Arteterapia y grupos experienciales?

Aunque parezca una obviedad, los grupos experienciales de Arteterapia de Metáfora se caracterizan entre otras cosas porque quien los conduce son arteterapeutas. Los grupos experienciales no son ni deberían pretender ser o sustituir una terapia; son un espacio didáctico, un lugar donde aprender sobre Arteterapia desde la experiencia misma.

Gracias Carles, ha sido un placer.

Norma Irene García-Reyna es Arteterapeuta graduada por la Universidad de Barcelona-Metáfora; Dra. en Psicología(UAB) y Licenciada en Nutrición (UANL-México). Colabora como docente y supervisora en el Máster de Arteterapia de la Escuela Metáfora; y como arteterapeuta en el Centro-ABB (Centro de Prevención y Tratamiento de los Trastornos de la Conducta Alimentaria y Obesidad), y en la consulta privada. Es miembro titular de la Ate (Asociación Profesional Española de Arteterapia).

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